Cómo nos pusieron Beyoncé en la ambulancia para ir al hospital es algo que todavía no llego a entender. Cómo mi compañera se torció el tobillo a las cinco de la tarde y hasta la una de la madrugada no llamó a mi habitación llorando y diciendo que no aguantaba el dolor, que llamara a recepción para pedir una ambulancia tampoco lo entiendo.
Y ahí estábamos, en una ambulancia inglesa, con unos enfermeros muy simpáticos que nos pusieron música de Beyoncé y nos decían que éramos la primera llamada de gente sobria esa noche. ¡Es la noche del miércoles! Claro, aquí el fin de semana del estudiante es de lunes a domingo, en Birmingham puedes salir el día que quieras, siempre hay fiesta.
Tres horas en la sala de espera, una hora para los rayos X, otra hora para los resultados, y media hora para colocarle la escayola. No era una simple torcedura, tiene una fractura y ya le hemos pintado toda la escayola con nuestros nombres y dibujos de navidad.

Hablando de navidad. Hoy al volver de la Universidad, me he encontrado a mis compañeras de piso con mil bolsas en la cocina. Habían comprado cookies, muffins, galletas de jengibre, caramelos de navidad, chocolatinas con formas navideñas, etcétera. También tenemos un árbol de navidad, adornos para ponerle esta noche y un papá noel gigante como en las pelis que han puesto encima de la nevera y me da un poco de miedo, me vigila si voy a comer algo…
Me han dicho mis compañeras de piso que quieren que tenga una auténtica cena inglesa de navidad, pero que no se atreven a asar el pavo, así que vamos a pasar directamente a los postres y a hacer galletas de jengibre mientras decoramos el salón y la cocina.
Son las cinco de la tarde y ya han puesto villancicos con el portátil y los altavoces en la cocina. A las siete vienen algunos amigos para ayudar a cocinar y seguir la fiesta… ¡Ya os contaré mañana y os enseñaré fotos!